martes, 27 de septiembre de 2011

El retrato de la soledad

La razón de la oscuridad es la ausencia de la luz... Medito unos segundos esa frase que trémula afloraba en su interior, suavemente acariciaba con sus dedos los rasguños que citatrizaban en sus pies, mientras se abrazaba a si misma con la cabeza apoyada en sus piernas. Si la esperanza pendiese de un as de luz ella lo era, su cuerpo irradiaba una luz blanquecina cegadora pero apesar de ello solo alcanzaba a formar una burbuja de claridad tratando de luchar con un manto negro de angustia. Sus ojos se perdieron en la oscuridad mientras que el silencio se apoderaba de su ser, era casi un susurro como su corazón latía tan tenue que su respiracion se volví lenta como si dormitara en un sueño que mas allá de las lágrimas que vivía con intensidad.
Su frágil cuerpo estaba totalmente lastimado, era tan delgada que por un instante pareciese que su deseo era desparecer, pero seguía ahí, levanto la mirada tratando de escudriñar una señal en esa densa bruma "Nada... La nada nunca existe, mientras yo siga existiendo...". Trato de ponerse de pie, su equilibrio le fallo y cayó de rodillas, sus nudillos desnudos a flor de piel ardieron con intensidad, y sus desgastadas manos tantearon la fría oscuridad en busca de un apoyo. Las fuerzas se le iban, le palpitaba las yemas de las manos, había arañado la oscuridad tratando de encontrar una salida que algunas uñas se partieron en mitades y en ellas quedaban restos de sangre coagulada. Empezó a tiritar, el frió silencio estaba tratando de consumir su aura de luz, avanzaba, trataba de atraparla mientras que ella se resistía, cerraba los ojos y evocaba sus mas felices recuerdos, cuando una fría voz le respondió.- ¿De que te sirven ahora que estas sola y a mi merced? Porque no simplemente te entregas, así el dolor desaparecerá-. una lengua viperina se asomo a saborear la sensacion de temor que exhalaba aquellos secos labios. Cerro los ojos, busco su paz interna, y de su pecho empezó a brotar una luz que emanaba mientras ella perdía la conciencia.
Su cuerpo se volvió lijero, como una pluma, la luz la envolvió en una cápsula de protección. Desdeñosa la oscuridad siseo y con sus fuerzas trato de irrumpir ese escudo, pero mientras mas lo golpeaba mas fuerte se volvia, la luz enternecida por la pequeña trato de defenderla con su vida. La oscuridad peleaba y no daba marcha atrás hasta que por unos segundos, un crujir estallo, una sonrisa de malicia se percibía saboreando la victoria, La burbuja de luz empezó a romperse como un capullo. Con desesperacion, la luz que nacía del corazón de la pequeña, trato de reconstruirlo, pero ya dentro un humo denso empezó a filtrarse se dirigía a ella acariciando su cuerpo con zaña hasta penetrar en ella para cortarle la respiracion y que fallen sus pulmones. La luz comprendio, que por mas que intentase la oscuridad había reinado, irremediablemente se desencarno de ella mientras que caía nuevamente al vació de la noche; su corazón, llevado por la luz, empezó a volar como una hermosa estrella fugas. Ella reacciono por un instante y en sus pupilas se reflejo la hermosa saeta de luz alejándose, una sonrisa de tranquilidad se dibujo en sus labios mientras que la oscuridad la abrazaba y su cuerpo se desvanecía "Para renacer hay que morir..." pensó por ultima vez, alzo los brazos en busca de un abrazo que apesar de que no recibiría la dulce imaginacion le hizo materializarse ahi... solo para ella un instante mas antes de morir miro esos ojos que tanto amo, sonrió para ella y cuando ya solo quedaron sus labios con la poca luz que su cuerpo conservo pronuncio.. "Te amo.."  La cruel oscuridad desfiguro la sonrisa de su amado y le susurro "Solo eras una pasión"  beso sus labios, y con ello se llevo la ultima chispa que en ella quedaba.

Su cuerpo siguió cayendo a ese infinito vació pero a pesar de todo ella había vivido, hasta su ultima gota de luz. Supo que no importaba el resultado, el amor para ella siempre seria su estrella por mas que ahora se perdía. Tal vez en otro cielo, tal vez en otra vida, tal vez en otro cuerpo, su corazón volvería a latir con la mismo frenesí de antes y sonreiría con la alegría que emanaba su luz.Y tal vez, solo tal vez... disfrutaría escuchar esos latidos que le acompañaron un cálido día de diciembre, de aquella persona que por unos segundos la amo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

El Ángel que pudo volar


Miro a lo alto del cielo y en sus pupilas se reflejaba el esplendor de la luz de un día maravilloso, sus ojos llenos de esperanza y risueños le sonreía a las pequeñas nubes esponjosas que zurcaba en el cielo mas puro de América. El viento arremolinaba sus cabellos, jugueteando con ellos elevándolos y acariciando su piel tersa, nunca se había sentido tan viva. Con sus pies desnudos recorrió un paso mas cuando mas fuerte el viento soplaba como si ya la elevase a lo mas alto. Cubriéndose su rostro un poco, guardo la compostura y se acomodo el pequeño mechón ondulado que le impedía la vista, su vestido de seda le quedaba ceñido por la fuerza del viento, denotando su frágil pero esbelto cuerpo, acaricio su abdomen sintiendo la suavidad de la tela mientras sonreía por dentro. Pasaron los recuerdos en su mente fugaces como una película hecha en fotos, recordó momentos como su primer beso, su primera caricia, sus primeros sueños, su familia sus amigos y por ultimo en su primer amor. Meditaba en silencio... como se sentía esa felicidad, y volvió a mirar a los cielo con la esperanza de encontrar su mirada o escuchar su voz en el viento, una escurridiza lágrima empezó a rozar su mejilla, sus labios ya secos la saborearon, cerro los ojos pues ya era la hora de volar. Miro a su espalda por un momento y vio unas cartas sobre la mesa, pero su mundo solo era una carta adornada con un lazo rojo que se agitaba temblorosa, desde ahí podía ver la firma Te amare por siempre... y sus ojos se cristalizaron como si una simple palabra pudiese resquebrajarlos, hacio como un puño su vestido mientras apretaba su mano contra su corazón como si una punzada le hubiese quitado el aliento, se arrepintió por unos instantes haber volteado, pero ya... con una sonrisa miro nuevamente al amplio azul que tenia enfrente.
Levemente extendió los brazos, la fuerza del viento volvió a soplar con mas fuerza, haciendo que las hojas de las cartas se eleven y se desparramen al compás de la brisa. Se volvía todo un desastre a su alrededor y su cuerpo empezó a ganar frió. Un rayo del sol atravesó una nube, abriendo los ojos nuevamente se dice a si misma “Te escucho...” . Unas alas blancas se extendieron, las innumerables plumas gritaban con deseo de emprender viaje las agito un poco creando una onda de viento, respiro profundo y ya en el borde del balcón, su mirada se perdió en el vacio y se dejo caer...

El viento la golpeaba con fuerza y la gravedad la atraía a la tierra, hasta que sus alas reaccionaron y se agitaron en son de aprovechar la corriente de aire, su vestido bailaba desenfrenado como si el viento quisiese arrebatárselo hasta que a los pocos segundo una gama de colores brillaban con intensidad cegándola de tanta luz sus alas se dirigían directamente a ella sin tener un control hasta que su alma junto con sus alas se desprendieron de su cuerpo dejándolo atrás y cuando volvió a abrir los ojos ella se mecía en lo alto mientras que sentía un tacto único que conocía mejor que nadie, se volvió asombrada y esos ojos que tanto amo le sonreían con dulzura susurrandole “Bienvenida mi ángel... hubiera deseado que no llegues así... yo te iba a proteger y mas bien vine en el ultimo segundo para no perderte y tenerte siempre a mi lado....” Lloro levemente dejando al mundo atrás se aferro a él mientras se dejaba llevar. No quiso mirar atrás, ya las decisiones estaban hechas ya su mundo no seria el mismo y el precio pagado no tendría mas sentido, mientras que escuchaba a lo lejos los alaridos de la gente y la sirena de una ambulancia llegando a todo velocidad. Se dirigía a las nubes y ya todo quedaba atrás... sus miedos y sus querelllas ya no volverían mas. Su cuerpo estaba despedazado por el impacto, ya nunca mas seria útil y ahora solo le quedaba llegar al espacio confesándose en silencio que su amor seria renacido y que juntos unas vez mas jamas se separarían.